Ana María lo tiene claro. Ningún paciente de Dental Boutique by Abdenur se sentirá solo durante estas Navidades. Bueno, ni en Navidades ni en todo el año. Desde que decidió subirse a bordo de nuestra clínica de odontología biofuncional en Palma dedica cada día a hacer un repaso minucioso en su agenda de pacientes para predecir los próximos pasos a seguir en sus tratamientos dentales

Carla, una exitosa publicista, la llamó hace dos días para comentarle que una mañana, en su revisión matutina en el espejo, había visto una mancha pequeñita en uno de sus dientes incisivos. Que “quizás eran paranoias”, pero que con las fiestas al lado de la esquina quería estar impecable para su familia y para los eventos sociales que habían planeado. “Nada de paranoias”, le respondió Ana María. “Ven hoy mismo, te hago un hueco y lo vemos”. En cuanto María bajó al gabinete privado de Dental Boutique by Abdenur Bonaire, se llevó dos sorpresas. La primera, el placer de disfrutar de una sala privada para ella sola; la segunda, una pequeña reprimenda por parte de Ana María. “¡Deja de fumar!” La mancha marrón en los dientes que se había visto Carla esa mañana era, nada más y nada menos, que sarro. Una acumulación de placa bacteriana fruto de un mal cepillado dental y del tabaco, entre otros, que si no se trata a tiempo puede derivar en patologías graves como la gingivitis y la periodontitis, además de causar mal aliento

Otro de sus pacientes estrella es Mateo, arquitecto con oficina propia en el centro de Palma y padre de familia. Mateo, aunque no fuma, también tiene tendencia a presentar problemas de sarro y gingivitis debido a las múltiples comidas de negocios a las que asiste debido a su trabajo. Ana María es la voz de su conciencia, y siempre que tiene algún evento social importante, no duda en contactar con ella para acordar una higiene dental o para realizarse un blanqueamiento de urgencia si va a reunirse con algún cliente nuevo. 

Ana María no es solo una higienista dental. No. Ana María es una Coach de Higiene. ¿La diferencia? Sus pacientes confían plenamente en ella y no dudan en llamarla por teléfono si notan alguna anormalidad en su boca o si, por ejemplo, tienen algún evento importante al que quieran ir impolutos. Y también ocurre a la inversa. Ana María elabora un plan de higiene totalmente adaptado al estilo de vida de sus pacientes. De esta manera, si Mateo siempre come fuera de casa, con todo lo que eso conlleva, Ana María sabe la regularidad con la que le tiene que llamar para recordarle sus citas de higiene o, simplemente, para preguntarle cómo se nota la boca durante la semana. 

En su agenda personal, nuestra coach de higiene anota, además, las técnicas de cepillado y los productos de limpieza bucal que mejor encajan con cada uno de sus pacientes. No es lo mismo que Carla tenga tendencia a padecer sensibilidad dental con que Carlos, abogado veterano, tenga tendencia a la periodontitis. “Cada boca es diferente. Tanto las higienes como los productos de limpieza varían de un paciente a otro. Nunca se puede generalizar”. 

De igual manera, las sesiones de higiene en consulta siguen el mismo recorrido. “Ofrezco opciones para todos los gustos y sensibilidades. Las higienes duran una hora y son profundas, con agua templada y anestesia en algunas zonas si es necesario. Aplico raspados por cuadrante y por arcada, dependiendo del estado de la boca del paciente.” El sangrado de encías es otro de los ítems imperdonables de Ana María. “Algunas clínicas dejan pasar el sangrado durante la higiene rutinaria. Aquí no. Una encía sangrante puede ser signo de periodontitis, por lo que hay que prestarle atención y tratarlo de inmediato”. 

¿Lo mejor de todo? Los pacientes coinciden: Ana María les conoce y les acompaña antes y después de sus situaciones sociales. Además, como bien sabe Mateo, las higienes se pueden combinar con el blanqueamiento dental no agresivo. Un pack perfecto para Navidades y para iniciar el nuevo año 2023 con la mejor de las sonrisas.